domingo, 12 de octubre de 2003

Alucinar


La vida ignora la muerte
El hambre ignora la sed
El amor es ciego
Y la felicidad es volátil

Nada permanece
Todo cambia
Luz más luz engendra tinieblas
Y todas las células son anárquicas
para ordenar la vida

La esperanza es tristeza
en confusa niebla
y hambre y sed de luz

La hipercomplejidad
es una simpleza
cuando el tiempo no existe

Besar
es sangrar el corazón
y soñar despierto

Para, al final, morir de amor
y por amor morir
envueltos en el mantón
de La Nada.

Juandiegouribe

12 de octubre del 2003

martes, 1 de abril de 2003

Darío


Ansias
renovadas
de esperas
cruzadas
y de brazos abiertos

En el azahar
del tiempo
y con calor
del vientre materno

Con tus pequeñas manos
repletas de viento
y suspiros de niño
hermoso y travieso

Con hambre
de besos
y pezones erectos

Pensamientos
de abuelo
de prosa
sin verso
de un ciego
que abre sus ojos
a la luz del cosmos negro

Y tiembla de espanto
del cruel tormento
a un mundo
sangrante
de rojo
fuego
por caprichos
del hombre viejo

Que será
sustituido
por el hombre nuevo

Darío De Luna
de luna llena
de soles
y estrellas
de constelaciones y cielos

Darío De Luna
de luna plena
que acompañará
tus pasos
de constructor
de puertos
que apaguen
el averno
y prendan
el cielo
de la Esperanza
cierta
tu bella esposa
que me dará bisnietos

Y
entonces
el polvo
de mi polvo
resucitará
de nuevo

Darío De Luna Uribe
te lleno
de besos...
húmedos besos
del que esto escribe.

Juandiegouribe
abril del 2003

jueves, 13 de febrero de 2003

El Beso


Poesía primigenia del amante moderno

que embalsama su propio cuerpo
con aromas de pólvora mojada
y sentimientos alternos
de su agridulce humor
cubierto de escamas
y vientos huracanados
por alcanzar el billete del banco explotador
que promete fuerza
para debilitar
al necio y hambriento
del volátil lujo
para perderlo todo
hasta el mismo momento

¿A quién besa?
con su alma tiesa
si el beso
es sustancia
que se bebe toda
sin tiempo
en un espacio incierto
para dejar de ser uno
y llenarse de aromas
de risas y sueños
de la mujer amada
que penetra hasta tus huesos

Hambre de besos
de besos ciertos.

Juandiegouribe
13 de febrero del 2003

miércoles, 1 de enero de 2003

Regocijo


Si en los templos
adoramos ciegamente
la imagen lastimosa de un
cristo crucificado
en la vida podemos abrazar
al cristo resucitado
de carne y hueso

Y así pasar de lo abstracto
a lo concreto
de la angustia del tormento
a la liberación de darse
y del miedo paralizante
al acto de amor espontáneo
feliz instante.

Para mi hermana Aurora
Juandiegouribe

enero del 2003


Opinión de
María Luisa Burillo: ¡Muy bueno!
Premio OCA 2005, Letras
.